Lo tenemos en la nariz y no queremos ver.

Los científicos vienen hace décadas hablando del “cambio climático” por el comportamiento del ser humano.

Sin embargo, mucha gente y especialmente la mayoría de  los gobernantes y empresarios, no quiere cooperar, asumir el efecto invernadero, sigue primando el criterio del lucro por sobre comenzar de tratar de frenar la destrucción de la naturaleza, el medio ambiente.

Y lo paradójico es que lo tenemos a la vista y no se quiere asumir que es por el cambio climático.

Los noticieros señalan: Ha nevado como no sucedía ha décadas en Estados Unidos, incluso con grados bajo cero en Florida, ojo Florida.

Hay nieve que ha paralizado todo tipo de movilización en Europa con nieve como no había sucedido hace varias décadas.

En China la nieve ha dejado decenas de muertos.

En Argentina, en Buenos Aires está lloviendo en pleno verano, como no sucedía hace décadas.

En México ha hecho un frío histórico en el centro del país y ha nevado en el norte, zona desértica.

En Venezuela hay una sequía histórica. En varias naciones de África  también.

¿Y creen que estos ejemplos y otros más son casualidad?

Creo que habría que pecar de cierta ingenuidad.  Algunos científicos han deslizado una teoría de que el frío del hemisferio norte se debe a una onda generada desde el Polo Norte, la mayoría no cree.  Al contrario sólo están más convencidos de que el “efecto invernadero” se acelera.

Para recuperar lo que ya se ha dañado de nuestro Medio Ambiente, debemos empezar por una política que frene la destrucción, para eso es clave la voluntad de todos, que entendamos que el lucro, la explotación de recursos naturales  de manera irracional, o el uso de combustibles contaminantes porque por ahora son más baratos.

Cuando alguna vez logremos frenar la pérdida de nuestra naturaleza, entonces podremos comenzar la fase de recuperación de lo hasta destruido.  Eso no es un problema técnico ni de lucro, es de voluntad, no sólo voluntad ciudadana y que cada persona individualmente no tire basura, no consuma agua dulce en exceso, no gaste electricidad, está bien pero no será suficiente si los gobiernos, los estados y  las transnacionales no anteponen el bien común al bien colectivo.

Este tema será el gran desafío del presente y futuro, aquí cabe el dicho: “el futuro es ahora”.  Espero que las autoridades y empresarios no se tomen este tema al estilo de película de Hollywood, que en el último minuto vendrá el “héroe” que salve a nuestro planeta.

O que cuando ya no sea tan lucrativo explotar algunos recursos naturales o sea mejor inversión la energía solar entonces cambie la dirección de la generación de energía, pero éste no es un problema de mercado sino un imperativo ético.

Esperemos que no sigamos escuchando lo obvio, año tras año, así ha sucedido desde el dos mil, que cada año es más caluroso que el otro.

Saludos

Gonzalo Meza Allende

www.experienciasyreflexiones.wordpress.com

experienciayreflexion@gmail.com

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Published in: on enero 13, 2010 at 5:55 pm  Comments (2)  

Mi voto en esta segunda vuelta.

Ustedes saben, por lo menos la mayoría de que yo votaré por Eduardo Frei este 17 de enero.

No lo hago porque esté convencido de que el sistema que nos rige, una sociedad cada vez más desigual en lo económico y en lo social, no cambiará sustancialmente ya sea que gane uno u otro candidato.
No es que peque de pesimismo, sino que hay que ser realistas, y en este sentido ambos candidatos coinciden con la continuidad de un sistema que se le llama “libre mercado” y sin embargo es un modelo tremendamente injusto y especialmente en lo valórico, ya que parte de la premisa de que siempre habrá ricos y pobres, y desgraciadamente los ricos cada vez son menos y más ricos y los pobres cada vez son más y con menos dinero.

También este modelo es excluyente porque justamente si no tienes dinero no tienes libertad de acción, de decisión, lo que obliga a todo mundo a priorizar el bien material y vamos dejando de lado el bien común, ese que tiene que ver con la solidaridad.

Por lo mismo, este sistema nos lleva a la competencia, porque bajo su lógica mientras más competitivo sea el mercado, se supone que cada uno de nosotros será más eficiente y eficaz, sin embargo creo que es un grave error que la eficiencia y eficacia la llevemos al plano de competir con otras personas, otras empresas, otros países; en lugar de darle tanta importancia a la competencia -donde siempre habrá una mayoría perdedora- sería mejor canalizar nuestras energías en una solidaridad permanente, o sea todo el año.

Y justamente para no sentirnos excluidos se nos incita al consumo y por lo tanto que se nos valore por los bienes materiales que tengamos o no, y no por nuestra calidad como personas.

En fin, podría seguir enumerando muchas razones por las cuales pienso que entre ambos candidatos no habrá mayores diferencias en el plano económico y social. Sin embargo, si creo que hay un motivo más de fondo que se sitúa en el plano moral y ése es el que me inquieta en estos momentos.

Hemos visto como -en mayor o menor proporción- los integrantes de la Concertación se han hecho autocríticas de los errores cometidos.
Eso no ha sucedido con el Partido Comunista y por lo mismo es una de las razones que tiene tan baja votación a nivel nacional.

Sin embargo, más preocupante es el precedente de que los integrantes de la Alianza por Chile no sólo no se han hecho autocríticas, sino ni siquiera mea culpa por no sólo los errores cometidos, sino los horrores que justifican e incluso hasta el día de hoy celebran.

Comenzando por el mismo golpe de Estado del día 11 de septiembre de 1973.

Una imagen dice más que mil palabras.

Creo que es fundamental detenerse a reflexionar en este punto.

Cuando ya podemos mirar esa fecha con más distancia del tiempo, podemos comprender que nunca debió suceder dicho golpe de Estado, porque esa manera estamos avalando de que las crisis políticas, incluso institucionales pueden ser “solucionadas” a través de la intervención militar en lo que es competencia de la sociedad civil, no sólo la clase política, sino de la sociedad es conjunto.

Y basta con mirar como la gente de la Alianza por Chile también justificó el golpe de Estado en Honduras, por lo tanto es el motivo central que me lleva a pensar de que, más que sea de los juicios penales, hay un elemento histórico clave cual es el saber reconocer los errores, y especialmente los grandes errores que se han cometido en la historia reciente de nuestro país, especialmente si el balance después de los 17 años de dictadura sabemos que fue un verdadero desastre es el punto de vista humanitario para nuestra nación, y nuestros compatriotas.

La dictadura chilena, es un emblema en el mundo entero de lo que nunca más debe pasar. Sin embargo, no por eso quienes participaron en dicha dictadura o hasta el día de hoy siguen celebrando que haya existido, deben entender que se exceden al gobierno sin la autoridad moral haberse disculpado nuestra democracia se volverá mucho más frágil, y en el concierto internacional quedará la sensación de que en Chile la impunidad histórica, ya no hablo de la judicial, se impuso.

Como buen demócrata, estoy dispuesto a asumir los resultados que se generen este próximo domingo 17, pero por lo mismo la democracia, lo que no podía pasar dictadura, me permite expresar libremente, sin miedo a la represión, de porqué pienso votar por Frei.

Sé que muchos estarán pensando que también Eduardo Frei apoyó en un inicio el golpe de Estado, y eso es un hecho indesmentible. Sin embargo, me consta como rápidamente, y no por oportunismo sino por convicción, junto con su padre y muchos integrantes de la Democracia Cristiana se opusieron a que los militares continuaran el poder, y comenzaron a luchar por la recuperación de la democracia.

Personalmente estuve en varias ocasiones con Eduardo en distintos actos y manifestaciones en contra de la dictadura, especialmente recuerdo en Rancagua donde ambos fuimos expositores ante un teatro lleno de porqué habría que organizarse para recuperar la democracia.

Por lo mismo, es en este punto valórico, ético, que demuestra quién si cree en la democracia como valor permanente y quienes no hacen para mí la diferencia sustancial para marcar mi voto. Y quiénes aún dudan si votar en blanco o anular el voto, o no ir a votar piensen en esta perspectiva que les  propongo.

Saludos

Gonzalo Meza Allende

experienciayreflexion@gmail.com

http://www.experienciasyreflexiones.com

Published in: on enero 10, 2010 at 11:22 pm  Dejar un comentario